Sinfonia nº 36 "Linzer" K 425 – Mozart – Karl Böhm

Mozart, en otoño de 1783 escribía una carta a su padre en la que le decía que en un plazo de no más de cuatro días debía dar un concierto, pero había un pequeño problema: no tenía preparada ninguna sinfonía. Si no lo solucionaba a toda prisa sí que tendría un problema grande. Lo solucionó. Tres días más tarde estaba lista para ser interpretada la llamada «Sinfonía n 36 Linzer» K 425, el nombre le viene por estar escrita en la ciudad de Linz.
Al oirla nadie diría que estaba escrita a un ritmo frenético, al contrario. Su primer movimiento, Adagio-allegro con spirito, tiene un desarrollo tranquilo, con una música romántica que sumerge al oyente en un estado placentero y relajante.
Los otros tres movimientos restantes son: Andante, Menuetto y Presto.
La versión es de la Berliner Philharmoniker dirigida por Karl Böhm.