Cuarta parte de Un réquiem alemán de Johannes Brahms

CUARTA PARTE DE UN RÉQUIEM ALEMÁN DE JOHANNES BRAHMS

Un réquiem alemán

 

Hoy vamos a escuchar la cuarta parte de Un réquiem alemán de Johannes Brahms . Se trata del coro Wie lieblich sind deine Wohnungen (Qué dulces son tus moradas).

Un réquiem alemán

Esta obra de Johannes Brahms fue interpretada por primera vez en su forma completa en 1869. Este hecho tuvo lugar en la Gewandhaus de Leipzig. Anteriormente, en 1868, se había estrenado pero sólo parcialmente en la Catedral de Bremen.

En vez de usar los textos estándar que se oyen habitualmente en los réquiems, Brahms hizo su propia selección de pasajes de la Biblia luterana. En Un réquiem alemán se evita cualquier referencia al cristianismo y al Juicio Final.

Aunque Brahms era creyente, no era en sobremanera religioso. Años después de estrenarse su réquiem dijo que en lugar de Alemán, él hubiera preferido poner Humano en el título. No hubiera sido nada extraño, porque se dice que fue el dolor por la pérdida de su madre y de Robert Schumann lo que le impulsó a escribirlo. Un dolor humano.

La cuarta parte de Un réquiem alemán

Esta es la parte que vamos a escuchar a continuación como ya hemos adelantado.  Esta parte es precisamente el núcleo emotivo de toda la obra. Las seis restantes forman un arco alrededor de ésta.

Este es el texto de la cuarta parte de esta obra de Johannes Brahms.

Que dulces son tus moradas,

¡Señor de los ejércitos!

Mi alma se desespera

y suspira por las cortes celestiales.

Mi cuerpo y mi alma

se alegran del Dios vivo.

Bienaventurados los que habitan tus moradas,

que te alaban por siempre.

Esta parte la vamos a escuchar por la Orquesta y Coro de la Philharmonia Orchestra dirigida por Otto Klemperer. Sin embargo, si se quiere ver otra interpretación, AQUI se encuentra la versión completa interpretada por Kathleen Battle (soprano), Jose van Damm (barítono), la Orquesta y Coros de la Filarmónica de Viena, dirigidos por Herbert von Karajan. Algo que sin duda no podemos dejar de recomendar.

 

Otto Klemperer, Philharmonia Orchestra, 1961