ANÉCDOTA SOBRE RICCARDO MUTI, DIRECTOR DE ORQUESTA
En su libro, que aconsejamos leer, Prima la musica, poi le parole, el director de orquesta Riccardo Muti (Nápoles 1941) explica una anécdota que le ocurrió en sus primeras épocas como director. Cuenta Muti, que él dirigía siempre de memoria, algo que es verdad que se valora mucho cuando se ve a un director enfrentarse a una gran obra sin la partitura delante; pues bien, Muti no tenía nunca la partitura delante hasta que un día se encontró con el pianista Sviatoslav Richter, que le preguntó: Porqué de memoria? No tiene ojos?.
Desde ese mismo instante, Muti cambió su costumbre de prescindir de la partitura y la tiene siempre delante, aunque se conozca al dedillo cada una de las notas, como será el caso de la pieza que traemos hoy: el maravilloso Intermezzo de la Cavalleria Rusticana de Mascagni, vemos a Muti que practicamente no mira la partitura, pero ahí está. Por otra parte no deja de ser un rasgo de humildad, a todos nos puede pasar que la memoria nos falle, y para eso están los ojos.
