Igor Stravinsky, gran compositor y director de orquesta, pasó una buena parte de su vida en la ciudad de Los Ángeles…en el más absoluto anonimato. Nadie le conocía, vivía, además, en una casa sencilla. Ya hemos comentado en alguna ocasión que vigilaba mucho su economía. Sea como fuere, era un desconocido para sus conciudadanos. Él mismo solía bromear diciendo que tenía miedo de que algun día le pudiera atropellar un coche, por dos motivos: uno era que podría ser el Rolls-Royce de algún compositor de bandas sonoras de Hollywood que ganase más dinero que él, y el otro, que los lectores de los periódicos de Los Ángeles descubrieran que él, Stravinsky vivía entre ellos.
Hombre peculiar cuanto menos. Compositor excepcional.
Hoy le veremos dirigiendo su propia obra «El pájaro de fuego», más concretamente la «Lullaby suite».
Tenía 82 años, y por lo visto nunca le atropelló ningún coche.
