El destacado pianista, Arthur Rubinstein, nació en la ciudad polaca de Lód’z en el año 1887. Murió en Suiza en 1982 a la edad de 95 años.
Debido a su gran importancia como intérprete, su nombre figurará siempre, sino en primer lugar, en uno de los primeros, como gran maestro del piano que fue.
Comenzó sus estudios a la edad de tres años y al cumplir los cinco ya dió su primer concierto público. A la edad de diez años fue escuchado por el gran violinista Joseph Joachim que quedó notablemente admirado por las condiciones del jóven pianista y decidió tutelar su educación musical. Al haber nacido en la misma ciudad que Chopin, al jóven Arthur le era conocida la música del compositor polaco. Se podría decir que le corría por las venas, lo cual lo influyó significativamente.
Aproximadamente a los quince años, estudió con Ignaz Pederewski y un año más tarde se marcha a estudiar a París con Paul Dukas y Maurice Ravel.
Entre los años 1919 y 1920, Arthur Rubinstein era ya un invitado frecuente dentro de todo el circuito de conciertos de categoría mundial.
Interpretativamente hablando, se le ubica entre los pianistas románticos a la vez que exóticos. Durante toda su vida se especializó en la obra de su compatriota, Chopin y algunas de sus interpretaciones son ya un paradigma.
En 1976 una progresiva ceguera le apartó definitivamente del piano, pero su vitalidad e inquietud intelectual continuaron intactas y se interesó, hasta su muerte, por los problemas culturales y sobretodo por la música, que tuvo en él a uno de los pianistas más destacados de este siglo.
Arthur Rubinstein, Maestro.
Polonesa Heroica. Chopin
Nocturno op.27 nº 2. Chopin
Barcarolle. Chopin
Paganini Rapsody. Rachmaninoff
