QUINTETOS PARA CLARINETE Y CUERDAS DE MOZART Y WEBER

Introducción
Hoy vamos a hablar de dos compositores que tienen mucho en común. Se trata nada más y nada menos que de Wolfgang Amadeus Mozart y Carl Maria von Weber. De estos dos compositores hemos escogido dos obras que llevan el mismo título, son sus Quintetos para clarinete y cuerdas. Pero vamos a ver que la unión que existe entre ambos va más allá que la coincidencia del nombre de una de sus obras, algo que realmente no tiene mucha importancia. Es como si dijéramos que dos compositores tienen algo en común porque ambos han escrito una Primera Sinfonía.
Mozart y Weber
Mozart nació en 1756 y murió en 1791, cuando Carl Maria contaba solo con cinco años de edad, pero en esos cinco años Mozart y Weber estaban unidos por lazos familiares. Una prima hermana de Weber, Constanze, fue la esposa de Mozart. Al igual que Mozart, en Weber la influencia paterna y familiar, puesto que eran músicos, tuvo mucha importancia. El padre de Weber quería que fuese un niño prodigio, al igual que había sido Mozart, quien en aquellos años estaba atravesando la etapa final de su vida. Así, pues, Weber aprendió a cantar y a tocar el piano desde muy pequeño, a pesar de que no pudo caminar hasta los cuatro años, debido a una salud muy precaria.
Mozart y Weber tuvieron una gran importancia en lo que conocemos como ópera alemana. Podríamos decir que Weber cogió el testigo que tan prematuramente había dejado Mozart y creó la escuela romántica de ópera alemana. Entre las innovaciones musicales de Weber cabe citar el empleo de leitmotivs y de recitativos cantados (como en Euryantha) en lugar del habitual diálogo hablado de la ópera alemana. Weber fue muy admirado por su brillante colorido orquestal. Ejerció una gran influencia en otros compositores, como Wagner, Mendelssohn o Berlioz, especialmente en el compositor alemán Richard Wagner que llegó a afirmar que jamás había existido un músico más alemán que Weber.
Quintetos para clarinete y cuerdas
En ambos quintetos para clarinete y cuerdas podemos observar una característica que poseían ambos compositores. Se trata del tratamiento que daban a los instrumentos. De Mozart lo hemos comentado muchas veces, y hemos dicho que la orquesta parece que cante; pues bien, esto mismo sucede con Weber. Hablemos a hora de las composiciones de hoy.
Quinteto con clarinete de W.A. Mozart
El Quinteto con clarinete en la mayor, K.581, o Quinteto Stadler es una obra para un clarinete, dos violines, una viola y un violonchelo. Fue compuesto originalmente para clarinete di basseto y dedicado a su amigo el clarinetista Anton Stadler para ser interpretado por él mismo. Es habitual utilizar para su interpretación un clarinete en la.
Es el único quinteto con este instrumento compuesto por Mozart. Terminó su composición el 29 de septiembre de 1789 y se refirió en una carta a la obra como el Quinteto Stadler, nombre con el que a veces se cita. Es una de las mejores obras del repertorio para clarinete y es muy popular por sus melodías líricas, especialmente en su segundo movimiento.
Vamos a ver la interpretación del grupo Berliner Solisten.
Quinteto para clarinete y cuerdas de Carl Maria von Weber
El clarinete debe mucho a una amistad de Weber. Es la que tuvo con el clarinetista más famosos del momento: Heinrich Baermann (1784-1847).
En 1815, Weber compuso su Gran Quinteto , Op. 34 para Baermann y cuarteto de cuerda. El quinteto se conoce comúnmente como el Quinteto de Baermann. Es posible y probable que Weber estuviera familiarizado con la obra maestra de Mozart escrita en 1789 para la misma combinación instrumental.
El trabajo de Weber, es esencialmente un concierto de clarinete con acompañamiento de cuarteto de cuerdas. También compuesto en cuatro movimientos, el Gran Quinteto está repleto de pasajes técnicos virtuosos y pasajes vocales de coloratura para el solista.
Como vemos, en ambos quintetos para clarinete y cuerdas, la amistad jugó un papel muy importante.