Danzas para arpa de Debussy – Danza sagrada y Danza profana

DANZAS PARA ARPA DE DEBUSSY – DANZA SAGRADA Y DANZA PROFANA

 

Danzas para arpa de Debussy

 

Introducción

A mí me van a perdonar los musicólogos y expertos lo que voy a escribir, pero es lo que siento. Para mí, Claude Debussy es el pintor de la música. Será porque se le ha relacionado siempre con el movimiento artístico del Impresionismo, lo que me ha hecho escuchar su música con otros ojos, si se me permite la jerigonza. Pero es que es así, sus partituras tienen imagen, son como paisajes sonoros. A cada uno le sugerirán cosas diferentes, pero a mí cada nota suya me parece una pincelada y oir una obra de Debussy es como ver la elaboración de una pintura.

Hoy vamos a escuchar las Danzas para arpa de Debussy, una pequeña obra pero de lo más sugerente.

Aparece el arpa cromática

En 1904, la empresa de fabricación de instrumentos Pleyel contactó con varios compositores para que escribieran obras para un nuevo tipo de arpa. Se llamaba arpa «cromática» y sus cuerdas estaban en dos niveles, como las teclas blancas y negras de un piano. El Conservatorio de Bruselas ya estaba ofreciendo una clase en el instrumento, y las nuevas composiciones estaban pensadas como piezas de concurso para los estudiantes allí.

Uno de los que se puso manos a la obra con este nuevo tipo de instrumento fue nuestro protagonista de hoy: Claude Debussy, que escribió sus Danzas para arpa y orquesta, que como hemos detallado en el título, son dos: Danza sagrada y Danza profana.

Danzas para arpa de Debussy

Ambas danzas, la sagrada y la profana se interpretan sin solución de continuidad aunque se perciben claramente las diferentes características de ambas.

Como dice el experto Kai Kristensen: El contraste que sugieren «sacrée» y «profane» es el que existe entre espíritu y cuerpo, etéreo y corpóreo, cielo y tierra. La primera danza está impregnada de una gracia antigua, flotando, iluminada e inspiradora. El segundo baile comienza con un vals suave de impecable simplicidad que recuerda las influyentes Gymnopédies de Satie escritas casi 15 años antes. Con el arpa creando destellos como una bola de espejos, las cuerdas se hinchan en un vals arremolinado grabado con figuras de arpa finamente labradas, ensueño pasajero y nubes desvanecidas de atmósfera encantada. Las notas finales disipan la visitación, de repente, con un guiño de ojo dejando al oyente como si despertara de un sueño fugaz que rápidamente se desvaneciera en la luz común del día.

 

Vamos a ver la interpretación de las Danzas para arpa de Debussy a cargo de la solista Mara Tamayo. Orquesta Filarmónica 5 de Mayo dirigida por Sergio Berlioz.