La capricieuse de Elgar

LA CAPRICIEUSE DE ELGAR PARA VIOLÍN Y PIANO

 

La capricieuse de Elgar

 

Introducción

La figura de Edward Elgar ya ha visitado varias veces estas páginas. Nos gusta su música. Hoy vamos a dedicarle pocos minutos pero la pieza es una delicia. La capricieuse de Elgar se ha convertido en uno de los bises de concierto más populares para los violinistas. El violín fue el instrumento del compositor inglés y con el que obtuvo uno de sus primeros trabajos en una orquesta de Birmingham.

Edward Elgar fue un romántico tardío, alejado de todo prurito vanguardista. Fue un nacionalista de la música inglesa como pocos: reflejó en sus partituras paisajes, gentes y acontecimientos de su patria.

 

La capricieuse de Elgar

Edward Elgar era un compositor imaginativo, brillante y sumamente expresivo, aunque, como bien sabemos, también sabía ponerse solemne si la ocasión lo requería.

La capricieuse de Elgar, op.17, está compuesta en 1891. Es una fantasía chispeante que dedicó al violinista Fred Ward. Esta pieza ha sido una de las favoritas de los violinistas durante mucho tiempo. Entra en la categoría de piezas de género que se cultivaron con gran ardor hacia 1900 y colmaron las expectativas tanto del público como de los virtuosos del instrumento.

Las composiciones para cuerdas de Edward Elgar tiene una importante presencia en su obra musical, la que hoy escucharemos es sin duda una obra mucho más sencilla que otras que tienen una mayor relevancia, pero siempre he dicho que en estas piezas breves, es donde un compositor muestra condensada su genialidad. La capricieuse de Elgar es una delicia de estas.

Vamos a escuchar una interpretación de La capricieuse a cargo del gran violinista Itzhak Perlman. Está acompañado al piano por Samuel Sanders.