Llega Rigoletto, haciéndose el ignorante aún cuando sospecha lo que ha ocurrido. Los cortesanos no le quitan ojo de encima, esperando a ver cual será su reacción. Cuando el bufón pregunta por el Duque y le dicen que está de caza, él ya entiende que está con ella. Los cortesanos le dicen que busque a su amante en otro lugar, pero él les dice que a quien está buscando es a su hija. A una hija que lo es todo para él.
«Cortigiani, vil razza dannata»
Entrada principal
