Entre los músicos del Renacimiento, encontramos nada más y nada menos que a un príncipe: Carlo Gesualdo, príncipe de Ventosa. Gesualdo nació en Nápoles sobre el año 1561 y murió en 1613.
Gesualdo sintió desde muy temprana edad una fuerte inclinación por la música, y pronto empezó a componer, si bien las primeras obras las firmó con seudónimo porque se consideraba impropio que un miembro de la nobleza se dedicara a la música.
La vida de Gesualdo podría ser la narración de una novela, porque en ella hubo de todo como veremos a continuación. Carlo Gesualdo se casó con Maria d’Avalos a la que asesinó por encontrarla con su amante. Tras este lucuoso suceso, Gesualdo se retiró para dedicarse a la música. Unos años mas tarde, en 1594 contrajo matrimonio de nuevo con Leonora d’Este, de la que vivió practicamente separado todo el tiempo.
Gesualdo se dedicó a viajar impulsado por sus ansias de conocer la música que se hacía en Italia. Por entonces sus madrigales le dieron fama y categoría de un música serio.
En 1506, quiso formar en su castillo una corte de músicos, pero dado su carácter solitario, la idea no progresó. Su vida personal tampoco era fuente de satisfacciones, debidoa los largos periodos de distanciamiento, solicitó la separación de su esposa Leonora, y posteriormente murieron sus dos hijos. Todo esto sumado hizo que Carlo Gesualdo se retirara definitivamente del mundo para dedicarse a su gran pasión: la música.
Las obras de Gesualdo supusieron una revolución en su tiempo. Se dedicó a todo tipo de géneros, muchos de ellos opuestos entre sí, pero en lo que sobresalió fue en los madrigales, en los que se reveló como un maestro del contrapunto.
A continuación podemos oir la interpretación de Cuatro Madrigales por Claudio Cavina (contratenor) y el grupo La Venexiana
I. Sento che nel partire — Secondo Libro di Madrigali, 1594
II. Cor mio deh non piangete
O sempre crudo Amore (seconda parte) — Quarto Libro di Madrigali, 1596
III. Se chiudete nel core — Quarto Libro di Madrigali, 1596
IV. Mercè grido piangendo — Quinto Libro di Madrigali, 1610
