Orlando di Lasso, conocido también como Orlandus Lassus, Roland de Lassus, Roland Delattre, Orlande de Lassus (1532 – † 14 de junio de 1594) fue un compositor franco-flamenco del Renacimiento tardío. Es considerado el líder de la escuela holandesa, en su época de madurez musical, además de uno de los más influyentes músicos europeos en el siglo XVI, junto con Palestrina.
Escribió más de 2000 composiciones, incluyendo música vocal con letras en latin, francés, italiano y alemán, en todos los géneros conocidos en su época. Esto incluye 530 motetes , 175 madrigales italianos y villanellas , 150 chansons francesas, y 90 lieder alemanes. No se conoce música estrictamente instrumental que sobreviva hoy , o siquiera haya existido. Esto constituye una interesante omisón para un compositor tan prolífico y abarcativo, en una época en que la música instrumental se convertía en el más destacado medio de expresión del arte Europeo.
Con respecto a sus obras de musica sacra, Lasso permaneció fiel al catolicismo de Roma durante la época de la Reforma, aunque no en forma dogmática, como puede apreciarse en sus canciones mundanales, o en sus parodias de Misas o Magnificats basados en composicioens seculares.Sin embargo la contra´-reforma en Baviera, que bajo influencia de los jesuítas tuvo su cumbre en Bavaria, afectó al trabajo de Lasso, que escribió música litúrgica para el rito romano, un importante número de Magnificats, una colección de piezas del el libro de salmos de Ulenberg (1588) , y especialmente el gran ciclo penitencial de madrigales espirituales, «Lágrimas de San Pedro» (1594).
Sobre sus misas, por lo menos 20 misas han sobevivido completas. La mayoría son parodias basadas en trabajos seculares escritos por él u otros compositores.Técnicamente impresionantes, no son sin embargo la parte más conservadora de su producción. El usualmente adaptaba el género de la Misa al género de la fuente originaria de la música, que variaba desde Canto gregoriano a madrigales contemporáneos, tan característicos de la música renacentista, pero siempre manteniendo un carácter expresivo y reverente en el producto final. Algunas de sus Misas se basan en canciones francesas extremadamente seculares, algunas de ellas francamente obscenas: «Oh, niñas de quince años» por del Antipapa Clemente le sirvió como material para su misa «Oh, niñas» (1581) , probablemente la más escandolasa de todas. Esta práctica no era aceptada (aunque soportada) por su empleador, como lo confirma la evidencia de la correspondencia que todavía se conserva. Además de sus tradicionales misas-parodias , escribió una considerable cantidad de «Misas breves», destinadas a servicios resumidos, por ejemplo en los días que el Duque Albrecht salía a cazar, cuando no deseaba ser demorado por una extensa música polifónica. La más corta de todas es una actualmente conocida como «Jäger Mass» (Misa del cazador). Algunas de sus misas muestran la influencia de la Escuela veneciana, particularmente en el uso del género policoral (por ejemplo en la «Missa osculeter me» , a ocho voces, basada en sus propios motetes). Tres de estas Misas son para doble coro, y deben haber influenciado a su vez en los venecianos. Después de todo, Andrea Gabrieli visitó a Lasso en Munich en 1562, y muchos trabajos de Lasso fueron publicados en Venecia. Aunque Lasso usó el género sonoro veneciano, su lenguaje armónico permaneció conservador, adaptó la textura veneciana a sus propios fines.
De los motetes y otra música sacra, Lasso es uno de los compositores del género conocido como música reservata, término que ha sobrevivido en muchas referencias contemporáneas, algunas de ellas con significado contradictorio. EL significado exacto del término es motivo de debate, aunque existe consenso entre los musicólogos que implica una disposición de los textos intensamente expresiva, cromatismo, y lo que podría explicarse como «música para conocedores». Un famoso ejemplo de composición de Lasso representativa de este género es su serie de 12 motetes titulados «Prophetiae Sibyllarum» (Profecías de la Sibila), plenos de una amplia cromático que recuerda a Gesualdo. Algunos desarrollos para cuerdas en esta obra no se escucharían sino hasta composiciones del Siglo XX. Lasso escribió cuatro series de la Pasión, una para cada evangelista (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) Todas son para voces «a capella». Coloca las palabras de Cristo y la narración de los evangelistas como canto y los pasajes para grupos polifónicos. Como compositor de motetes, Lasso fue uno de los más variados y prodigiosos de todo el Renacimiento. Su producción varía de lo sublime a lo ridículo, y muestra un sentido del humor que habitualmente no se asocia con la música sacra. Por ejemplo, uno de sus motetes satiriza a los malos cantantes («Super flumina Babylonis»), e incluye tartamudeos, paradas y arranques, y una confusión general. Esta idea tiene relación con el género de Mozart, «Broma musical». Muchos de sus motetes fueron compuestos para ocasiones ceremoniales, como puede esperarse de un compositor cortesano a quien se le requiere música para recibir a dignatarios, para bodas, tratados y otros eventos de estado. Pero la fama de Lasso se originó en sus motetes religiosos. La serie de siete «Salmos Penitenciales de David » es una de las colecciones de salmos más famosas de todo el Renacimiento. El contrapunto es libre, evitando la imitación dominante de los holandeses como en las obras de Gombert, y ocasionalmente utilizando mecanismos expresivos ajenos a Palestrina. Como siempre, Lasso apuesta al impacto emocional, y usa una variedad de texturas y cuidados en la ubicación del texto hasta el final. La última pieza de la colección, su versión de «De profundis» (Salmo 129/130), es considerado por muchose estudiosos como una de las cumbres de la polifónica renacentista, junto con las dos versiones del mismo texto compustas por Josquin Des Pres . Entre sus otras composiciones litúrgicas hay himnos, cánticos (incluyendo más de 100 Magnificats ) , responsos para semana santa, Pasiones, Lamentaciones , y algunas piezas independientes para las principales fiestas
Lasso escribió en todas las formas musicales seculares de su época, y es uno de los pocos compositores del Renacimiento que utilizó cuatro lenguajes para los textos: latín, francés, italiano y alemán. Muchas de sus obras fueron muy populares, circulando ampliamente por Europa.
En sus madrigales, muchos de los cuales escribió durante su estadía en Roma, el género es claro y conciso, incluyendo obras que son fácilmente memorizables. La selección de las poesías varía ampliamente entre Petrarca para sus trabajos más serios hasta los versos más livianos de sus más divertidas canzonettas. Lasso a menudo prefirió los madrigales cíclios, es decir, series de múltiples poemas en un grupo de obras musicales relacionadas. Por ejemplo su cuarto libro de madrigales para cinco voces comienza con una sextina completa de Petrarca, continúa con un soneto de dos partes, y termina con otra sestina. Igualmente el libro entero puede ser escuchado como una composición unificada, con cada madrigal como parte subsidiaria.
Otra forma cultivada por Lasso fue la chanson francesa, de las que compuso cerca de 150. La mayoría data de la década de 1550, pero continuó escribiéndolas incluso en Alemania. Sus últimas creaciones en este género corresponden a la década de 1580. Muchas de sus composiciones fueron publicadas en las colecciones de Pierre Phalése (en 1571), y Le Roy & Ballard (en 1576 y 1584). Estilísticamente sus chansons varían desde dignas y serias hasta divertidas y subidas de tono. Lasso siguió el estilo pulido y lírico de Sermisy más que el programático de Clément Janequin. Una de las canciones más famosas de Lasso fue usada por Shakespeare en Enrique IV, parte II. Las palabras inglesas refieren a Un jour vis un foulon qui fouloit (como Monsieur Mingo), cantada por una justicia silenciosa borracha, en el Acto V, Escena 3.
Un tercer tipo de composición secular producida por Lasso fue el lied alemán. La mayoría dirigido a una audiencia diferente, ya que son esencialmente distintos en tono y forma a las canciones y madrigales. Además los escribió en su madurez, ya que no aparecen hasta 1567, cuando ya estaba bien establecido en Munich. Muchos son sobre temas religiosos, aunque incluyen también versos cómicos y livianos.
Fuente del texto: Wikipedia
Orlando di Lasso: «Das große Nasenlied»
Orlando di Lasso: ‘Lauda anima mea Dominum’
Currende & I Fiamminghi; Dir : Erik Van Nevel
Orlando di Lasso: «Lagrimas de San Pedro»
Orlando di Lasso: «Susanne un jour»
Orlando di Lasso: «Ahi Lucia»
Música renacentista
