A la muerte de Carlos El Temerario en 1477, Francia bajo el reinado de Louis XI (rey de 1461 a 1483), se anexiona el ducado de Borgoña; luego Provenza en 1481; y bajo el reinado del sucesor e hijo de Louis XI, Carlos VIII, anexiona Anjou en 1489 y Bretaña en 1491. Pocos años más tarde, en 1527 Francisco I (rey de 1515 a 1547) domina también, los territorios Borbones. Francia se convierte así, en el Estado más rico de Europa; surge de las ruinas de la Europa medieval que había sido dirigida por dos grandes potencias: el Pontificado y el Imperio.
Coincidiendo con estos acontecimientos, en la música el período que sigue a la muerte de Josquin Des Préz, es decir, el segundo cuarto del siglo XVI, marca el fin del predominio flamenco en Francia, la cual despierta de un letargo prolongado y ve nacer un estilo netamente francés con la aparición de La Chanson ó Canción francesa, la cual elabora polifónicamente, la tradición de la canción caballeresca. Ahora la voz superior predomina sobre las dos voces inferiores y la ejecución instrumental de estas últimas hacen de estas obras los primeros ejemplos de una incipiente literatura para canto solista con acompañamiento. Las formas utilizadas son las mismas de la canción caballeresca, tales como la Ballade, el Madrigal y la Caccia.
La Chanson vivirá momentos estelares o su época de oro entre 1525 y 1550 con las obras de Clément Janequin, nacido en Châtellerault en 1485 y muerto en París en 1558; él será la cabeza visible de la chanson ó canción polifónica francesa y un relevante cultor de la Imitación o arte de responder con una o varias voces a un giro melódico anunciado por una voz inicial, es decir, uno de los artificios propios del arte contrapuntístico. Son obra suya Le Chant des oiseaux, La Bataille de Marignan, Les cris de Paris, entre otras.
La Chanson de Janequin o Canción Parisiense se distingue de la de Josquin Des Prés, a pesar de que muchos la consideran derivada de ésta. Adquiere tanta popularidad que tan sólo el impresor Pierre Attaingnat (¿?-c.1552) y los músicos y editores Adrian Le Roy (¿?-1589) y Robert Ballard (¿?-1606) hasta 1558 habían publicado mucho más de dos millares de canciones parisienses.
Clément Janequin – La Guerre
Petits Chanteurs du Mont-Royal
Clément Janequin – Le Chant des Oyseaulx
La Chanson francesa se basa en textos cortos, estrofas de cuatro a diez versos octo ó decasílabos, con lo cual logra un efecto de gran viveza y popularidad. Una larga lista de autores cultiva La Chanson que se convertirá en la forma de madrigal francés. Además de Janequin, son ellos, entre otros: Claudin de Sermisy (c.1490-1562); Passereau (activo entre 1509 y 1547); Pierre Certon, autor de Premier Livre de Chansons (1552); Guillaume Costeley (c.1531-1606) músico y organista radicado en Francia, magnífico melodista, puso en música los versos del gran poeta renovador de la lírica francesa, Pierre de Ronsard (1524-1585); Jacques Mauduit (1557-1627), autor de Chansonnettes Mesurées; Claude Le Jeune (c.1528-1600) compositor francés nacido en Valenciennes. Estuvo al servicio del duque de Anjou y luego prestó sus servicios al rey Enrique IV, se inspiró y emuló los trabajos sobre los 12 modos de Glareanus (1547) para escribir su Dodécacorde; compuso además, salmos y muchas canciones. Y también, Antoine de Bertrand (1510-1577), compositor que murió asesinado por los hugonotes; autor de numerosas canciones publicadas, entre ellas Hola hola con poesía de Olivier de Magny
Varias obras de Henry Hubert, Jan van Eyck y Hans Memling, pintores del siglo XV, nos permiten ver algunos instrumentos usados durante este período de la historia musical tales como, el psalterion, el laúd, el sacabuche, la bombarda, el órgano, la viola de brazo, y la Trompeta Marina, llamada también Trumscheit ó Marintrompete, curioso instrumento que, a pesar de su nombre, debemos clasificarlo entre los instrumentos de arco por consistir en una larga caja triangular larga y estrecha de hasta más de dos metros, sobre la cual se tensaba una única y gruesa cuerda de tripa y un mango que prolonga su tapa armónica.
En su parte inferior, las cuerdas pasan por un puente que tiene uno de sus pies sueltos y suele vibrar chocando contra la tapa del instrumento; su sonido suele ser agudo y metálico; Michael Prætorius refiere que también se le dotó de dos y hasta tres cuerdas de tripa. La cuerda o cuerdas se razgaban con un pesado arco. La Trompeta Marina. Se cree que provenía de la región del Rhin, donde se le llamaba Nonnengeige o Violín de las monjas, ocupando el lugar de la trompeta en los conventos femeninos donde no se permitía el uso de la trompeta. Fue popular, sobre todo en Francia e Inglaterra desde el siglo XV; más tarde se convirtió en el instrumento de mendigos y tabernas y en el siglo XVII se le volvió a usar en la música de corte e incluso en la ópera y llegó a utilizarse en la gran banda ó Grande Écurie del rey de Francia hasta mediados del XVIII. De su técnica de ejecución, ha sobrevivido la “posición del pulgar” utilizada por los actuales violonchelistas
