Nessun dorma por Pavarotti en y por el tiempo

 

La voz de Pavarotti aun está fresca en nuestro recuerdo. Si tuviese que elegir una sola canción para recordarle esa sería, sin duda, Nessun dorma.

Nesun Dorma (Nadie Duerma) es un aria del acto final de la ópera Turandot de Giacomo Puccini, cuyo texto en italiano es:

Il principe ignoto

CALAF
Nessun dorma!
Nessun dorma!
Tu pure, o principessa,
nella tua fredda stanza
guardi le stelle che tremano
d’amore e di speranza!
Ma il mio mistero
è chiuso in me,
il mio nome nessun saprà!
No, no, sulla tua bocca lo dirò,
quando la luce splenderà!
Ed il mio bacio scioglerà
il silenzio che ti fa mia!

VOCI DI DAME
Il nome suo nessun saprà…
E noi dovrem, ahimè,
morir! Morir!

CALAF
Dilegua, o notte!
Tramontane, stelle!
Tramontane, stelle!
All’alba vincerò!
Vincerò! Vincerò

Y en castellano:

CALAF
¡Que nadie duerma!
¡Que nadie duerma!
¡Tú también, princesa,
en tu fría estancia
miras las estrellas que tiemblan
de amor y de esperanza!
¡Mas mi misterio
se encierra en mí,
mi nombre nadie sabrá!
¡No, no, sobre tu boca lo diré,
cuando resplandezca la luz!
¡Mi beso deshará
el silencio que te hace mía!

VOCES FEMENINAS
¡Su nombre nadie sabrá…
y nosotros, ay,
debemos morir! ¡Morir!

CALAF
¡Noche, disípate!
¡Pónganse las estrellas!
¡Pónganse las estrellas!
¡Al alba venceré!
¡Venceré, venceré!

El príncipe Calaf, aún desconocido, ha ganado una prueba por la que ha adivinado tres enigmas y esta en disposición de reclamar la mano de la princesa. Esta rehúsa a cumplir con el juramento que la obliga a ser esposa de quien adivine sus enigmas. El desconocido príncipe, sintiendo el miedo de la princesa, le propone un enigma: Mi nombre no sabes, dime mi nombre y al alba moriré. Que nadie duerma hasta encontrar el nombre del desconocido. Este, desea que se disipe la noche porque al alba, vencerá.

El papel de Calaf en la ópera «Turandot» de Puccini está escrito para tenor spinto (también conocido como tenor dramático de agilidad), que requiere una voz potente pero a la vez ágil como se puede apreciar en la siguiente Nessun dorma por Pavarotti, actuación en 1998 en París.

Y finalmente, otra Nessun dorma por Pavarotti en su última actuación en la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Turín en 2006. Recibió un gran aplauso, como siempre, y como el que desde este lugar le daríamos, como desde cualquier otro y por siempre.