CANCIONES DE BEETHOVEN — CUATRO EJEMPLOS DE CANCIONES
Dentro de la producción de Beethoven la música coral y vocal ocupan un lugar muy importante. En el blog tenemos sobradas muestras de ello. Por ejemplo, no hay que dejar pasar la audición del ciclo de canciones A la amada lejana. Hoy vamos a ampliar la muestra con cuatro canciones más.
Canciones de Beethoven
Beethoven fue muy prolífico en el terreno del lied, sorprende que no hayan tenido más repercusión, exceptuando el ciclo que hemos nombrado en la introducción. Las canciones de Beethoven suman más de trescientas, es, por lo tanto una muy considerable cantidad como para que permanezcan casi olvidadas.
Hoy vamos a rescatar cuatro ejemplos. Las canciones de Beethoven nos revelan una faceta distinta del compositor. No son las grandes sinfonías, ni las maravillosas sonatas. En el lied encontramos a un Beethoven más intimista, posiblemente menos arriesgado que en otras composiciones, pero con la misma genialidad. Beethoven es como un diamante, cada una de sus caras es igualmente bella y perfecta.
Adelaide, Op.46
La primera de las canciones de Beethoven de nuestra selección es ésta de 1795. El texto es un poema en alemán de Friedrich von Matthisson. El texto de Adelaide es un poema romántico temprano que expresa una efusión de anhelo por una mujer idealizada y aparentemente inalcanzable.
Oigamos al barítono Dietrich Fischer-Dieskau. Jörg Demus, piano.
A la esperanza, Op.32
El título en alemán de esta canción es An die Hoffnung. En 1804 realizó la primera versión. Está basado en la Urania de Tiedge. El motivo de la esperanza tendrá una gran trascendencia en su ópera Fidelio.
Vamos a oir esta canción interpretada por la soprano Anja Harteros. La acompaña al piano Wolfram Rieger.
El anhelo
Esta canción la compuso Beethoven en 1815 antes de llegar a la cumbre de su música vocal con las canciones A la amada lejana. El texto de esta canción es de Reissig.
Los intérpretes son John Mark Ainsley, tenor y Iain Burnside al piano.
Sobre la muerte
Esta canción pertenece al grupo de Seis canciones sacras. Concretamente es la tercera, que en alemán lleva el título de Vom Tode, y es una de las más destacadas de este ciclo.
De nuevo Dietrich Fischer-Dieskau y Jörg Demus al piano.
