ESCENA DE SAINT SULPICE DE MANON DE JULES MASSENET
Hay escenas que valen por toda una ópera. La escena de Saint Sulpice de la ópera Manon de Jules Massenet es una de esas. Sabemos que el personaje de esta joven, Manon, inspiró a dos grandes compositores para escribir dos grandes óperas, Massenet y Puccini. El último, cuando compuso su Manon Lescaut, dijo que la suya tendría más pasión que aquella de Massenet. No vamos a entrar en un duelo de pasiones, pero sí que afirmamos que esta escena de Saint Sulpice es una de las que tienen más carga pasional de toda la historia de la ópera.
Manon, la ópera de Massenet
La ópera Manon de Massenet consta de cinco actos. El libreto es de Henri Meilhac y Philippe Gille y está basado en la novela Manon Lescaut del abate Prévost. Se estrenó en la Opéra Comique de París el 19 de enero de 1884. A España llegaría diez años más tarde. Desde entonces no se ha dejado de representar nunca, es un título que aparece en las programaciones de los grandes teatros líricos de todo el mundo.
La historia
Ya sabemos que Manon y Des Grieux se conocerán en una posada de Amiens. Ella va acompañada por Lescaut, su primo, porque va a ingresar en un convento. Durante el viaje que les ha llevado hasta allí, Lescaut ha hecho amistad con el recaudador de impuestos Guillot de Morfontaine, que se ha encaprichado de la joven. Lescaut le promete facilitarle el acercamiento a Manon. Pero no cuentan con el flechazo que ella sentirá por Des Grieux, y que será mútuo. Ambos se escapan a París. Allí empiezan a vivir su historia de amor. Sin embargo, la juventud y el carácter voluble de Manon hacen que lo abandone para vivir con Morfontaine.
Manon se convertirá en la reina de las cortesanas de París mientras que Des Grieux está a punto de ordenarse sacerdote en Saint Sulpice, desengañado por su fracaso amoroso.
La escena de Saint Sulpice
Como hemos dicho, Manon es bastante voluble, por no decir mucho. Enterada del propósito de Des Grieux se dirige a la iglesia de Saint Sulpice. Escuchará la predicación de Des Grieux y cuando el público ha abandonado el templo se acerca a él. Des Grieux cuando la ve la rechaza, pero Manon empleará todas sus armas para torcer la voluntad del joven. La escena de Saint Sulpice es todo un ejemplo de seducción. Primero pedirá perdón pero después le recordará la intensa intimidad vivida entre ambos y acabará venciendo su resistencia para terminar con una apasionada declaración de amor de ambos.
Tras esta escena de Saint Sulpice, vendrá la segunda parte de la vida en común de los dos. Des Grieux no tiene recursos para mentener los caprichos de Manon. En una timba, Des Grieux jugará con Morfontaine al que le quitará su dinero. Guillot amenaza con vengarse y así lo hará. Denunciará a Manon que será condenada a ser deportada a Luisiana por ejercer la prostitución, pero morirá antes de llegar a embarcar en brazos de Des Grieux.
Vamos a ver la escena de Saint Sulpice protagonizada por Anna Netrebko y Rolando Villazón. Es una producción de Vincent Paterson.La dirección musical corre a cargo de Daniel Barenboim. Berlín 2007.
