Sonata La caza de Beethoven – Nada de movimientos lentos

SONATA LA CAZA DE BEETHOVEN – NADA DE MOVIMIENTOS LENTOS

 

 

Introducción

Durante la cuarentena que hemos sufrido este año, dedicamos un artículo a piezas que iban bien para hacer deporte, pues bien, la de hoy tampoco iría mal. Es la Sonata La caza de Beethoven. De ella vamos a hablar y a ver la interpretación que hace de ella Daniel Barenboim, que en lo que se refiere a intérpretes de Beethoven al piano tiene pocos que le ganen.

 

Sonata La caza de Beethoven

En realidad hablamos de la Sonata para piano nº 18 en mi bemol mayor, conocida como La caza, especialmente por su último movimiento que parece la persecución de una pieza, al estilo de los cazadores.

La Sonata La caza de Beethoven forma parte del Op.31 junto con la nº 16 y la 17 o La Tempestad, aunque diremos que la 16 fue terminada después de la 17, pero no nos vamos a entretener con estas cosas ya que al fin y al cabo no son tan importantes.

Esta Sonata La caza de Beethoven es interesante por lo que decimos en el título de este artículo: No hay un sólo movimiento lento, el único que supone un ligero descanso entre los otros tres acelerados, es el tercero, pero bastante alejado de los largos o adagios de otras piezas. Precisamente este tercer movimiento sirvió a Saint-Saëns como base para una serie de variaciones.

Movimientos

  1. Allegro
  2. scerzo, Allegretto vivace
  3.  Menuetto: Moderato e grazioso
  4.  Presto con fuoco

Una vez más comprobamos de que manera y con que intensidad están unidos Beethoven y el piano. No ha dejado para la posteridad grandes obras para violín, tan sólo escribió un concierto para este instrumento y verdaderamente bellísimo, o para instrumentos de viento. Lo suyo era el piano. Las piezas que escribiera Beethoven para teclado superan el centenar sobradamente. En realidad, podríamos haber dedicado estas entradas del Año Beethoven tan sólo a ellas y aún nos hubiera faltado tiempo.

En fín, disfrutemos de estas pequeñas píldoras de genialidad.