Desirée Rancatore, Bryn Terfel: L’elisir d’amore

terfel rancatore
 

DESIRÉE RANCATORE, BRYN TERFEL: L’ELISIR D’AMORE

La soprano Desirée Rancatore como Adina y Bryn Terfel como Dulcamara interpretan el dúo Quanto amore del acto II de la ópera L’elisir d’amore de Donizetti. Dulcamara ha enredado a Nemorino, pero no va a poder con la avispada Adina, esta es la traducción del texto de este dúo.

ADINA
(para sí)
¡Cuánto amor! ¡Y yo, cruel, atormento
a tan noble corazón!

DULCAMARA
(para sí)
Ella también se ha enamorado:
necesita urgentemente el licor

ADINA
¡Entonces… así pues… Nemorino
¡es afortunado en el amor!

DULCAMARA
Todo el sexo femenino
por el jovencito está enloquecido.

ADINA
¿Y a qué muchacha ama él?
¿Cuál de entre todas es la preferida?

DULCAMARA
Es como el gallo del corral,
a todas sigue, a todas galantea.

ADINA
(para sí)
¡Y yo sola, insensata,
rechacé tan noble corazón!

DULCAMARA
(para sí)
Ella también se ha enamorado,
necesita urgentemente el licor.

(a Adina)

¡Bella Adina! Espera un momento…
ven más cerca… levanta la cabeza.
Estás confundida…
lo sé por ese aire afligido y abatido.
¿Si tú lo deseas?…

ADINA
¿Si deseo qué… qué cosa?

DULCAMARA
¡Levanta la cabeza, caprichosa!
Si lo deseas, tengo la receta,
que podrá curar tu mal.

ADINA
¡Ah, doctor! Sería estupend,
pero para mí no hay virtud que valga.

DULCAMARA
¿Quieres ver miles de amantes
afligidos y lánguidos a tus pies?

ADINA
No sabría qué hacer con tantos,
mi corazón sólo a uno quiere.

DULCAMARA
¿Deseas poner locas de celos a doncellas,
esposas e incluso viudas?

ADINA
No me tienta, no me place,
de turbar a otras la paz.

DULCAMARA
¿Conquistar quieres a un rico?

ADINA
Las riquezas no me preocupan.

DULCAMARA
¿Un conde? ¿Un marqués?

ADINA
Yo sólo quiero a Nemorino.

DULCAMARA
Toma, pues, mi receta,
que te hará el efecto deseado.

ADINA
¡Ah, doctor! Sería estupenda:
pero para mí no hay virtud que valga.

DULCAMARA
¡Desconfiada!
¿Crees que no tiene valor alguno?

ADINA
Yo respeto el elixir,
pero para mí hay otro mejor:
Nemorino, a todas las otras dejará,
y todo mío, solo mío será.

DULCAMARA
(aparte)
¡Ah! ¡Doctor! Es muy astuta;
ésta sabe más que tú.

ADINA
Una tierna miradita,
una sonrisa, una caricia,
es capaz de vencer hasta al más obstinado
y ablandar incluso al más duro.
He visto tantos y tantos suspirando
y aferrados como locos a mis pies,
que Nemorino seguro
no podrá huir de mí. No.
La receta es mi mirada,
en estos ojos está el elixir.

DULCAMARA
Si, ya lo veo, bribonzuela,
sabes más, mucho más que yo de mi arte.
Esta boca tan hermosa,
es la botica del amor:
eres como un alambique
pues filtras el amor que deseas;
como un el horno más cálido que un volcán
para convertir en cenizas lo que deseas.
¡Ah! Quisiera cambiar por las tuyas
mis redomas de elixir.

 

Las imagenes son del Bryn Terfel’s Faenol Festival de 2004. Un excelente dúo.