Podríamos definir una coloratura como la sucesión de notas, de importancia secundaria que el compositor sitúa entre otras dos principales, que son las que nos dan la melodía. El cantante las ha de hacer oir de la primera a la última. Los cantantes que son capaces de hacer estas filigranas con el canto son los llamados «ligeros» cuyas voces diremos que no «pesan» y se pueden elevar mucho más que otras. Diremos que tienen más agilidad, aunque esto suene más a gimnasia.
En este blog hay muchos ejemplos de coloraturas, en cualquier ópera belcantista podremos encontrar una gran selección. Recordemos las llamadas «arias de locura» de «I Puritani» o de «Lucia di Lammermoor», por citar algunas.
Ahora proponemos ver a Edita Gruberová en el aria de Semiramide de G. Rossini, «Bel raggio lusinghier»
Siguiendo con la misma ópera, escuchemos ahora al tenor ligero, Juan Diego Flórez en el aria «Ah,dov’è il cimento» donde se pueden percibir claramente y perfectamente todas las notas de coloratura.
Por si alguien le queda alguna duda, aquí dejamos una muestra a cargo de Mady Mesplé, soprano de coloratura, nacida en Francia en 1931 y famosa por su gran agilidad vocal
Por último veamos a otra soprano francesa, Natalie Dessay, en el papel de Olympia de «Los Cuentos de Hoffmann» en el aria «Les oiseaux dans la charmille», y así acabamos con una sonrisa.
