MÚSICA CLÁSICA OPTIMISTA – MÚSICA PARA SENTIRSE BIEN

Introducción
El título de Música clásica optimista podría ser también el de Música para el optimismo, que recordemos que es la tendencia a ver y a juzgar las cosas en su aspecto más positivo o más favorable. En resúmen, es música para sentirse bien, música de todos los tiempos que nos ayuda a mantener el espíritu positivo. Yo personalmente creo absolutamente en la capacidad de la música para cargarnos de energía y servir de soporte emocional en momentos difíciles. A veces queremos escuchar este tipo de música simplemente por el placer de escucharla. No hablamos de música alegre sin más, que también lo es, sino de algo más sutil. Lo mejor es que escuchemos las diez piezas seleccionadas y entederemos perfectamente a lo que nos referimos.
Hemos querido apartarnos un poco de las melodías u obras más conocidas para aportar una mayor diversidad a la cantidad enorme de música clásica optimista que se ha escrito a lo largo de la historia.
Música clásica optimista
Las obras seleccionadas iran apareciendo sin un orden concreto, se mezclarán obras clásicas con otras contemporáneas.
Appalachian Spring de Aaron Copland
Appalachian Spring (o Primavera Apalache) es una obra musical moderna compuesta por Aaron Copland, estrenada en 1944, que ha logrado amplia difusión y creciente popularidad como suite orquestal. El ballet, arreglado para una orquesta de cámara de trece integrantes, fue encargado a Copland por la coreógrafa Martha Graham.
Vamos a escuchar la séptima parte de la obra por Leonard Bernstein · New York Philharmonic Orchestra.
GoldBergHain (Quodlibet on «Kraut und Rüben haben mich vertrieben») de las Variaciones Goldberg – J.S. Bach
Ahora veremos a Niklas Liepe en una adaptación de la Variación nº 30 de las Variaciones Goldberg de J.S. Bach. El quodlibet es una forma musical que combina diferentes melodías en contrapunto, usualmente temas populares, y a menudo en forma sencilla. La famila Bach, compuesta por un gran número de músicos disfrutaba de este entretenimiento. Esto es, cantaban canciones populares de contenido en parte cómico y en parte indecente, mezclándolas de forma improvisada en el momento. A este tipo de armonización improvisada entre melodías la llaman quodlibet, y no sólo se reían los que las creaban y cantaban, sino que también producían una risa desbordante en todos los que las escuchaban.
Mi vecino Totoro de Joe Hisaishi
Ahora una banda sonora. La de la película de ese mismo nombre, una película de animación japonesa de 1988 que cuenta la historia de una familia y sus interacciones con un espíritu del bosque al que llaman «Totoro», en un Japón de la posguerra.
Vamos a ver esta pieza con Joe Hisaishi al frente de la orquesta.
Estudio nº 26 en La bemol mayor de Frédéric Chopin
Este breve estudio para piano de Chopin es un buen ejemplo de música clásica optimista. Es equilibrado, moderadamente animado pero nos deja un regusto de tranquilidad alegre pero serena.
Idil Beret es la pianista que nos lo interpreta.
De esta pieza de Brahms compuesta en 1859 y dedicada a Clara Schumann, vamos a escuchar el segundo movimiento, el Scherzo Vivace . Mas dosis de optimismo casi imposible.
Berliner Philharmoniker · Claudio Abbado
Windmung de Robert Schumann – Liszt
Robert Schumann tuvo que armarse de paciencia para conseguir casarse con Clara debido a la negativa de su padre. Como regalo de bosas, Robert le compuso 26 lieder, el primero de los cuales era Windmung (DEdicatoria). Años más tarde, Franz Liszt hizo un arreglo para piano que escucharemos por Martha Argerich.
The Waltzing cat de Leroy Anderson
John Williams definió a Leroy Anderson como «uno de los más grandes maestros norteamericanos de la música orquestal ligera». Música que ya se ha convertido en clásica. De él escucharemos esta pieza de 1950.
La vemos interpretada por la
Concierto para dos mandolinas de Antonio Vivaldi
Pasamos al barroco con este Allegro de este concierto de Vivaldi que siempre nos proporciona momentos chispeantes que vigorizan el espíritu.
Veremos a l
Nonett en Mi bemol mayor op. 38 de Louise Farrenc
De esta compositora francesa del siglo XIX vamos a escuchar el Scherzo vivace de su obra Nonett en Mi bemol mayor de 1849.
Lo interpreta el conjunto Consortium Classicum.
Concerto Magna Carta de John Brunning
Con esta pieza terminamos nuestra selección de música clásica optimista. Esta obra del compositor ingles y locutor de radio, John Burnning (1954) está escrita para guitarra y pequeña orquesta. Nos ha parecido una manera deliciosa de poner punto final a este artículo de hoy.
Oiremos el Final, que define como Intenso y energético a cargo de la solista Xuefei Yang con la Royal Liverpool Philharmonic dirigidos por Clark Rundell.