CONCIERTO PARA PIANO Nº 4 DE RACHMANINOV

Introducción
Hoy vamos a hablar y a escuchar el Concierto para piano nº 4 de Rachmaninov. Hay mucho que decir de este concierto y del momento en que Rachmaninov lo escribió.
El 23 de diciembre de 1917, Serguei Rachmaninov, junto a su familia, abandonó Rusia para dar un concierto en Estocolmo y ya no regresó nunca más. La nueva situación política en su patria le impulsó a exiliarse. Suponemos que abandonar su país pasados los cuarenta años no debió ser fácil. Tampoco lo eran para Rachmaninov las nuevas derivas que iba tomando la composición musical. Así que tras haber cosechado un notabilísimo éxito con sus anteriores Conciertos para piano nº 2 y nº 3, sentía que casi debía empezar una carrera.
En Concierto para piano nº 4 de Rachmaninov es el menos popular y conocido, teniendo en cambio una gran riqueza de expresividad y matices, que lo hacen el preferido de muchos pianistas.
Concierto para piano nº 4 de Rachmaninov
El Concierto para piano n.º 4 en sol menor , Op. 40, es una obra importante del compositor ruso Serguei Rachmaninov completada en 1926. La obra existe en tres versiones. Tras su estreno fallido (primera versión), el compositor realizó cortes y otras modificaciones antes de publicarla en 1928 (segunda versión). Ante la continua falta de éxito, retiró la obra, revisándola y republicándola en 1941 (tercera versión, la más interpretada en la actualidad).
El concierto consta de tres movimientos:
- Allegro vivace (sol menor).
- Largo (do mayor)
- Allegro vivace (sol menor → re bemol mayor → sol mayor)
El concierto es probablemente el menos conocido de todos los conciertos para piano de Rachmaninov, como hemos dicho,pero se interpreta con frecuencia en Rusia. Puede haber varias razones para ello. La estructura fue criticada por ser amorfa y difícil de captar en una sola audición. Sólo el segundo movimiento (Largo) contiene una melodía destacada, mientras que los movimientos externos parecen estar compuestos principalmente de virtuosas cadencias y pasajes para piano . Como la mayoría de las últimas obras de Rachmaninov, el concierto tiene un cromatismo atrevido y una calidad jazzística distintiva .
Veamos a la Orquesta Sinfónica de Houston dirigida por Alexander Vedernikov y con Nikolai Lugansky al piano.
Ale