El sueño en la música clásica

EL SUEÑO EN LA MÚSICA CLÁSICA

 

El sueño en la música

 

Introducción

Juntar en una misma frase las palabras «sueño» y «música clásica» es un tanto arriesgado, enseguida nos puede sugerir la idea de que la música clásica produce sueño, etc., etc. Pero nos arriesgaremos porque de lo que en realidad queremos hablar es de aquellas obras musicales que guardan relación con el sueño, como creo que tampoco cuesta mucho de deducir.

El sueño en la música clásica, como comprobaremos, tiene bastante presencia, aunque nos limitaremos a ver ocho ejemplos

El sueño en la música clásica

Por orden de antigüedad estas son las obras que veremos hoy.

The Fairy Queen – Henry Purcell (1692)

Esta es la primera de las obras que tienen la misma fuente de inspiración que otras dos que veremos más adelante. Se trata de la comedia El sueño de una noche de verano  de William Shakespeare. En este enlace podemos seguir el argumento de la obra.

Pues bien, Purcell se inspiró en esta comedia para su semiópera (una mezcla de música, baile y palabras) con un prólogo y cinco actos.
La tradición inglesa de la opereta requería que la música se introdujera únicamente en las escenas donde estaba involucrado el amor o lo sobrenatural: de ahí que Purcell creó introducciones musicales para todas las escenas. Originalmente el Acto I no contenía música, pero el enorme éxito de la obra hizo que cuando fue repuesta en 1693, Purcell agregara la escena del poeta borracho y dos canciones más «Ye gentle spirits of the air» y «The Plaint».

The Plaint o  O Let me weep! es la parte que vamos a oir de este primer ejemplo del Sueño en la música. La interpretan Juliette Mey (mezzo-soprano), Augusta McKay Lodge (violin).

 

 

El sueño de una noche de verano – Felix Mendelssohn (1827)

Volvemos a la misma fuente del dramaturgo inglés para esta obra de Mendelssohn, que compuso en diferentes momentos de su vida. Entre el 8 de julio y el 6 de agosto de 1826, cuando su carrera estaba comenzando. La obertura de concierto op. 21 se estrenó en Szczecin el 20 de febrero de 1827. En 1842, años antes de su muerte, escribió la música incidental (op. 61) para una producción de la obra de teatro, en la que incorporó la obertura existente. Incluye la famosa Marcha nupcial.
Vamos a oir esa Obertura con la Radio-Sinfonieorchester Stuttgart dirigida por Sergiu Celibidache.

 

 

La sonnambula – Vincenzo Bellini (1831)

Ahora nos encontramos con esta ópera semiseria de Bellini, que nos cuenta la historia de Amina y Elvino, enamorados y dispuestos a contraer matrimonio cuando Amina es acusada de infidelidad. Todo es producto del trastorno del sueño que padece la joven: el sonambulismo, que hace que Elvino rompa el compromiso. Más adelante ven como la joven emprende su sonámbulo paseo; corre el riesgo de caer sobre la rueda del molino, pero se salva; habla en sueños. Rodolfo advierte que despertarla será fatal, de manera que todos miran mientras ella revive su compromiso y su dolor por el rechazdo de Elvino. La ópera acaba aclarándose el malentendido y celebrándose la boda entre ambos.

Es el aria Ah, non credea mirarti con Natalie Dessay.

 

 

Sueño de amor nº 3 – Franz Liszt (1850)

Liebesträume. Drei Notturni es una serie de tres obras para piano solo (S/G541) de Franz Liszt. Fueron publicadas en 1850. A menudo se utiliza el término para referirse específicamente al tercer Liebestraum, que es el más reconocido de los tres. Y es el que vamos a escuchar.
Posiblemente es el ejemplo del Sueño en la música clásica más conocido de todos.
Evgeny Kissin es quien lo interpreta.

 

 

La bella durmiente – P. I. Tchaikovsky (1890)

Ahora nos encontramos con un ballet que nos explica el cuento de hadas que todos conocemos de La Bella Durmiente. El libreto fue escrito por Iván Vsévolozhsky que se basó en el cuento La Bella Durmiente del bosque en las redacciones del escritor francés Charles Perrault en 1697 y también de los escritores alemanes los Hermanos Grimm en 1812. En el tercer acto el ballet aparecen personajes de otros cuentos de autores franceses de la época,a​ tales como El Gato con Botas, La Cenicienta, Caperucita Roja y el Lobo Feroz, La gata blanca, El pájaro azul y la princesa Florina, La Bella y la Bestia, entre otros.
Vamos a ver uno de los fragmentos más populares, el Vals.

 

 

Preludio a la siesta de un fauno – Claude Debussy (1894)

Es un poema sinfónico para orquesta compuesto por Claude Debussy, de aproximadamente diez minutos de duración. Su estreno tuvo lugar en París el 22 de diciembre de 1894, con dirección de Gustave Doret.
La composición fue inspirada por el poema L’après-midi d’un faune de Stéphane Mallarmé. Posteriormente, Vaslav Nijinsky creó para los Ballets Rusos de Serguéi Diáguilev un ballet titulado La siesta de un fauno basado en esta famosa pieza de Debussy, considerada un hito en la música moderna.

Frankfurt Radio Symphony OrchestraSebastian Wittiber, Flauta ∙ Andrés Orozco-Estrada, Director

 

 

Wiegenlied – Richard Strauss (1899)

Pocas cosas hay más relacionadas con el tema del Sueño en la música que las canciones de cuna. Así que traigo una de las más bellas jamás escritas, el Wiegenlied de Richard Strauss Op.41 nº 1.

Jessye Norman es la intérprete.

 

 

El sueño de una noche de verano – Benjamin Britten (1960)

Y terminamos este recorrido por el Sueño en la música clásica donde habíamos empezado.

El libreto de esta ópera fue escrito por el autor y por Peter Pears, basándose en la obra de Shakespeare. Recortaron el original, que pasó de cinco a tres actos, sin perder por ello los elementos esenciales de la trama. No obstante, hay algunas variaciones. Todo el acto I de Shakespeare se elimina, compensado por la única línea añadida a la ópera: «Compelling thee to marry with Demetrius.» (Obligarte a casarte con Demetrio.). Así se da preeminencia al bosque y a las hadas.

Oiremos el aria de Oberon, I know a bank, por el contratenor Christopher Lowrey.