TRES ROMANZAS SIN PALABRAS DE FAURÉ

Introducción
Gabriel Fauré es uno de los compositores franceses más notables. A sus grandes obras como son el Réquiem y la Sonata para violín y piano, junto con los numerosos Nocturnos, Preludios, Impromptus y Barcarolas, tenemos que sumar sus canciones. Fauré encontró en Paul Verlaine los textos para su música. Sin embargo hoy vamos a escuchar las Tres romanzas sin palabras de Fauré al piano, sin texto como indica bien el título.
Tres romanzas sin palabras de Fauré
Fauré compuso estas tres «canciones sin palabras» en su época de estudiante en la École Niedermeyer, hacia 1863. No se publicaron hasta 1880, pero en seguida se convirtieron en una de sus obras más populares. Copland las considera piezas inmaduras, que «deberían estar relegadas a los deslices que cualquier compositor comete de joven».La opinión de críticos posteriores es menos severa; Morrison describe los Romances como «un tributo cariñoso y muy gálico al refinamiento, agitación y simplicidad de Mendelssohn». El comentarista Keith Anderson opina que, aunque fueron la versión francesa popular de las Canciones sin palabras de Mendelssohn, el estilo personal del francés ya es reconocible. En lugar de situar la pieza más lenta en la mitad del grupo y concluir con la animada pieza en la menor, el compositor, que ya contaba con su propia opinión musical al respecto, cambia el orden establecido y termina la colección de canciones en pianísimo, desvaneciéndose hasta que deja de haber sonido.
Andante quasi allegretto
El primer romance, en la bemol mayor, tiene un tema inicial acompañado por una melodía simple con síncopas mendelssohnianas. El tema aparece primero en el registro agudo y luego en el medio, antes de fluir graciosamente hasta su conclusión.
Allegro molto
El segundo romance, en la menor, es una pieza exuberante con un tema apoyado por semicorcheas que abarca un registro muy amplio. Este recurso se convertiría una de las características más reconocibles del compositor. Tras una exhibición animada, la pieza termina de forma suave.
Andante moderato
La última pieza del juego de tres, en la bemol mayor, es un andante sereno, con una melodía que fluye al estilo de Mendelssohn. Tras una grácil variación, se desvanece poco a poco.
Vamos a escuchar las Tres romanzas sin palabras de Fauré interpretadas por Jean Hubeau.