Sinfonía nº 2 de Schumann

SINFONÍA Nº 2 DE SCHUMANN

 

Sinfonía nº 2 de Schumann

 

Introducción

Seguimos el repaso de las sinfonías de Robert Schumann.

La obra de Schumann se vería directamente afectada por el estado de salud del compositor. En 1844, Schumann sufrió un fuerte ataque nervioso que hizo que Clara trasladara el hogar familiar a Dresde donde se recuperó y pudo componer para ella el Concierto para piano en la menor.

Poco después, ya más recuperado, empezó a pensar en una nueva sinfonía que era la tercera de sus cuatro aunque fue publicada como n.º 2, ya que tras la Primera, compuso la versión original de la que acabaría siendo la Cuarta, revisada en 1851.
La composición de la obra comenzó el 12 de diciembre de 1845 con una repentina oleada de inspiración que le llevó a esbozar el primer movimiento de una nueva sinfonía en do mayor en tres días y el 28 de diciembre completó los esbozos preliminares. Sin embargo, su tinnitus empeoró, interfiriendo en su concentración a largo plazo hasta el 12 de febrero de 1846, cuando comenzó a orquestar el anteproyecto. Su depresión y mala salud le impidió terminar el trabajo hasta el 19 de octubre.​ Schumann terminó la partitura de la Sinfonía n.º 2 sólo 17 días antes de su estreno.

 

Sinfonía nº 2 de Schumann

La Sinfonía nº 2 de Schumann en do mayor, Op.61 se impone por su fuerza y calidad temática. Desde la introducción se perfilan los temas del primer movimiento, que serán también los del último. En realidad los movimientos de esta Sinfonía nº 2 de Schumann parecen nacer los unos de los otros.
El tono alentador de la sinfonía es significativo teniendo en cuenta los severos problemas de salud que padeció Schumann durante el tiempo de su composición, por ende la obra puede interpretarse como una actitud vitalista análoga al denominado «triunfo beethoviano» sobre el destino/pesimismo, tal cual como Beethoven lo describió en el Testamento de Heiligenstadt.

 

Estructura

La obra consta de cuatro movimientos:

I. Sostenuto assai – Un poco più vivace – Allegro, ma non troppo, en do mayor
II. Scherzo. Allegro vivace, en do mayor
III. Adagio espressivo, en do menor
IV. Allegro molto vivace, en do mayor

La interpretación de la obra dura aproximadamente 40 minutos. Los cuatro movimientos están en do mayor, excepto la primera parte del movimiento lento (en do menor). El segundo y el tercer movimiento se invierten en contra de los principios de la sinfonía clásica, como por ejemplo en la Novena Sinfonía de Beethoven y en la Sinfonía de la Reforma de Mendelssohn.

De todos ellos destaca el Adagio de enorme belleza coloreado por el oboe.

Vamos a ver la Sinfonía nº 2 de Schumann interpretada por la NDR Sinfonieorchester y dirigida por John Eliot Gardiner.