La voz de contralto es la más grave entre las voces femeninas. Es una voz profunda y potente y a la vez, poco corriente y se asocia poco a una voz de mujer.
Es una voz, que no se oye en demasiadas composiciones musicales, bien sea porque hay pocos papeles que requieren esta tesitura o también porque no hay muchas cantantes que la posean. Actualmente, muchos de los roles escritos para contraltos los cantan mezzosopranos.
Lo cierto es que es una lástima que no se oigan mas contraltos ya que es una voz que encierra una gran fuerza y belleza.
Veamos a Sara Mingardo en «Who may abide» del oratorio The Messiah de Haendel
Y a Ewa Podlés en «Voce di donna o d’angelo» de La Gioconda de Ponchielli
