LAS SINFONÍAS DE BRAHMS – BERNSTEIN, KARAJAN, OROZCO-ESTRADA, BARENBOIM
Introducción
Hoy vamos a dedicar este espacio a una obra moumental, no por extensión sino por calidad. Vamos a poder disfrutar de la interpretación de las cuatro Sinfonías de Brahms. Este artículo lo vamos a incluir en la lista de todos aquellos que publicamos para conmemorar el Año Beethoven. La razón es muy simple. Beethoven tuvo una tremenda influencia en la obra de Brahms, tanta que Brahms no se atrevió con la composición sinfónica hasta los cuarenta y tres años. Brahms es la tercera B del trípode que conforman Bach, Beethoven y él mismo.
Las Sinfonías de Brahms
Esta influencia de Beethoven la veremos sobretodo en su Primera Sinfonía, tanto que Von Bulow la llamó La Décima, en alusión a la continuidad con la obra de Beethoven.
Las cuatro Sinfonías de Brahms son el resultado de una madurez como compositor y fueron concebidas en grupos de dos, las dos primeras son de 1876 y 1877. Las otras os datan de 1883 y 1885.
Primera Sinfonía en do menor Op.68
En esta Primera Sinfonía la influencia de Beethoven es muy notable como hemos dicho. Cita a la Novena del de Bonn en el cuarto movimiento. Sin embargo está más relacionada con la Quinta por su caracter cíclico yla intranquilidad del primer movimiento, que no se resolverá hasta el cuarto.
I. Un poco sostenuto – Allegro – meno Allegro (do menor)
II. Andante sostenuto (mi mayor)
III. Un poco Allegretto e grazioso (la bemol mayor)
IV. Adagio – Più Andante – Allegro non troppo, ma con brio – Più Allegro (do mayor)
La Primera de las Sinfonías de Brahms la vamos a ver interpretada por la Filarmónica de Viena dirigida por Leonard Bernstein.
Segunda Sinfonía en re mayor Op.73
Brahms compuso esta sinfonía en la bella región de Carintia, al sur de Austria. La zona era tan bella que Brahms decía que estaba tan poblada de melodías que se debía tener cuidado en no pisarlas. La segunda de las Sinfonías de Brahms está considerada como alegre y encantadora, sin embargo él decía que jamás había escrito algo tan triste y melancólico. Añadió que la obra se debería publicar con una orla negra.
La obra se desarrolla en un clima aparentemente bucólico, a menudo comporada con la Sexta Sinfonía (Pastoral) de Ludwig van Beethoven, si bien posee una profunda melancolía que la aproxima a la personalidad del compositor, combinación de seguridad de sí mismo y humildad, honestidad pero a la vez cierta reserva.
I. Allegro non troppo en re mayor.
II. Adagio non troppo en si mayor.
III. Allegretto grazioso (quasi Andantino) en sol mayor.
IV. Allegro con Spirito, en re mayor.
Ahora será Herbert von Karajan al frente de la Filarmónica de Berlín quien nos ofrecerá una magnífica versión de una de las más bellas composiciones de Brahms.
Tercera Sinfonía en fa mayor Op.90
Llegamos a la tercera de las Sinfonías de Brahms que recibe dos sobrenombres: Renana por haber sido escrita en Wiesbaden en la región de Renania o Heroica, en alusión a la tercera de Beethoven, como vemos la sombra de Beethoven seguía planeando sobre las composiciones de Johannes Brahms.
Esta Tercera Sinfonía muestra lo más esencial en la obra de Brahms: austeridad, ternura, equilibrio, variedad…A Brahms le disgustaba que la fama que alcanzó (en su opinión, excesiva) ensombreciera sus dos sinfonías anteriores.
I.Allegro con brio
II.Andante
III.Poco allegretto (El Edú)
IV. Allegro
Ahora oiremos a la Frankfurt Radio Symphony dirigida por Andrés Orozco-Estrada.
Cuarta Sinfonía en mi menor Op.98
Llegamos a la última de las Sinfonías de Brahms. Su Cuarta está considerada, junto a su Réquiem Alemán, como lo mejor en el terreno sinfónico. Al principio no fue acogida con igual aprobación en todas partes, en Viena se hizo con entusiasmo pero en Leipzig pareció demasiado complicada.
Brahms la escribió durante unas vacaciones en Estiria. Como vemos cada una de las cuatro sinfonías de Brahms fueron compuestas en lugares distintos.
En esta Cuarta Sinfonía destaca el especial énfasis en la nota Do a lo largo de los cuatro movimientos, así como los encadenamientos de terceras que los violines tocan sigilosamente en el primer movimiento y que se van repitiendo a lo largo de la obra. Una marcha triunfal se yuxtapone con este tema, cosa que crea desconcierto y caos en el oyente.
I. Allegro non troppo (mi menor)
II. Andante moderato (mi mayor)
III. Allegro giocoso – Poco meno presto – Tempo I (do mayor)
IV. Allegro energico e passionato – Più Allegro (mi menor)
La vamos a poder escuchar interpretada por la Staatskapelle Berlin dirigida por Daniel Barenboim. Cerramos así este póker sinfónico de Johannes Brahms. Todo un placer.
