Músicos tímidos – Curiosidades en torno a la música clásica

MÚSICOS TÍMIDOS – CURIOSIDADES EN TORNO A LA MÚSICA CLÁSICA

 

Músicos tímidos

 

A veces cuesta creer que grandes músicos, bien sean intérpretes o compositores, que en suma son o eran hombres de mundo tuvieran serias dificultades en el trato con sus semejantes. En algunos casos hasta puede parecer que lo que sufrieran era una fobia al resto de la humanidad.

Algunos de nuestros músicos tímidos sorprenden porque en realidad nunca los hubiéramos catalogado de esta manera. Vamos a ver algunos ejemplos, aunque hay muchos más debidamente documentados.

 

Músicos tímidos

Los ejemplos que hemos seleccionado sobre el tema de músicos tímidos irán apareciendo sin un orden concreto. Igual serán compositores, intérpretes o, como será el primero, un director de orquesta.

Arturo Toscanini

Toscanini era famoso por su virtuosismo al frente de la orquesta, por su memoria fuera de serie y también por su carácter irascible. Sorprende que un hombre que no se «cortaba un pelo» a la hora de pegar unas broncas descomunales, fuera un tímido al que el solo hecho de tener que dirigir unas palabras en público lograba descomponerle. Así le ocurrió cuando, metido en política, debía dar un discurso. Fue incapaz de pronunciar una sola palabra. Marinetti, fundador del futurismo, le echó un capote diciendo que el mejor discurso político de Toscanini fue en 1915 cuando dió un concierto para las tropas del frente.

En el video siguiente, en cambio, no le faltan las palabras. Ensayo de la Sinfonía nº 2 de Brahms.

 

 

Giacomo Puccini

Alguien puede sorprenderse de que incluyamos a Puccini entre los músicos tímidos. Pues lo era. El hombre elegante, mundano, atractivo, conquistador era un tímido notable.

Poco después del estreno de Manon Lescaut, y su gran éxito, fue incitado a una cena en su honor. Se esperaba que pronunciara unas pocas palabras, aunque no tan pocas porque solo acertó a decir «Grazie a tutti» (Gracias a todos).

Pues ante el mutismo de Puccini nos viene como anillo al dedo una página del Puccini sin palabras con el Intermezzo de Manon Lescaut. Dirige Riccardo Muti. Orquesta del Teatro alla Scala.

 

 

Arthur Rubinstein

Para no alargar esta selección de músicos tímidos ahora terminaremos con un intérprete. El gran pianista Arthur Rubinstein, que era un hombre sociable en grupos reducidos, tenía pánico a los homenajes. En sus memorias escribe como lo pasó de mal en una cena homenaje en Tel Aviv en 1924.

Como me daba pánico hablar en público esos brindis no me gustaban nada. Se me hacía cuesta arriba articular siquiera tres palabras de agradecimiento. Esta timidez contrastaba curiosamente con mi irresistible pasión por hablar y contar anécdotas y chistes en buena compañía, pero si se trataba de dar un discurso, mi lengua se paralizaba.

Y lo que vamos a ver a continuación es un documento fantástico. Veremos a Arthur Rubinstein charlando distendidamente y diciendo cosas interesantísimas. Nos importa bien poco que no supiera dar discursos si después sabia expresarse así.