ERLKÖNIG – SCHUBERT

Introducción
Los estudiosos de Franz Schubert señalan que una de sus características más notables entre otras es su habilidad armónica, y aún más concretamente, la habilidad para pasar del modo menor al mayor y viceversa, en un atractivo juego de tonalidades. Esto se puede percibir en el lied Erlkönig que vamos a oír hoy.
Como ya hemos destacado muchas veces los lieder de Schubert son una fuente inagotable de maravillas musicales. El de hoy, pese a su brevedad es uno de ellos.
Erlkönig
Este es un lied compuesto por Franz Schubert en 1815 y que se basa en el poema Der Erlkönig de Johann Wolfgang von Goethe. Se publicó en 1821 y se estrenó el 7 de marzo del mismo año en el Kärntnertortheater de Viena.
Estructura
Normalmente, un cantante interpreta los cuatro personajes (narrador, padre, hijo y el Rey de los Elfos), pero en ciertas ocasiones también lo interpretan cuatro. Schubert puso a cada personaje en diferente escala vocal y cada uno con su propio ritmo. La mayoría de cantantes usan un color vocal diferente para cada personaje e incluso una pronunciación distinta.
- El narrador: rango medio en modo menor.
- El padre: rango bajo y canta en modo menor y modo mayor.
- El hijo: rango alto y modo menor, de esta forma representa el miedo.
- El Rey de los elfos: línea vocal ondulante, va de arriba abajo con un acompañamiento de arpegio, esto resulta en un marcado contraste y está en modo mayor. El papel del Rey de los elfos generalmente se canta en pianissimo, lo que da un tono de furtiva persuasión.
Un quinto personaje, el caballo, está implícito en el rápida figura del tresillo que toca el pianista simulando las pisadas del animal.2
Erlkönig comienza rápido, para recrear el tema con tono de horror y tresillos de forma repetida para simular el galopar del caballo. Esta forma continúa a través de toda la pieza. Con cada ruego del niño crece su voz y el timbre se vuelve más alto. Casi al final de la pieza, la música se acelera (mientras el padre trata de apurar el paso del caballo), luego se vuelve lenta (mientras llega), y se detiene la música para la frase final, «In seinen Armen das Kind war tot» (En sus brazos el niño estaba muerto). La pieza termina con una cadencia perfecta dramática.
Esta composición se considera muy difícil de cantar debido a la caracterización vocal requerida al cantante así como la dificultad del acompañamiento, que requiere la rápida repetición de acordes y octavas para crear el drama y la urgencia del poema original.
Nosotros vamos a escuchar a un número uno en el género del lied como fue Dietrich Fischer-Dieskau acompañado al piano por el notable Gerald Moore.