DIVERTIMENTO HÚNGARO DE SCHUBERT

Introducción
Franz Schubert, a pesar de haber vivido sólo 31 años, dejó un legado musical muy importante y superior al de muchos otros con vidas más largas. Además está la peculiaridad de que Schubert fue uno de los que más compusieron para piano a cuatro manos. Se han contado unas treinta y cinco composiciones.
Brigitte Massin explica esta tendencia de Schubert de la manera siguiente: “Esto se debe a que el juego a cuatro manos tiene para él un significado muy especial: siempre será para él el lugar de intercambio y diálogo amistoso, símbolo de comunión fraterna dentro de un mismo universo emocional. Y sabemos que la sed de amistad será quizás el motivo psicológico más poderoso de su existencia…”
Aquí hemos podido gustar de otras composiciones a cuatro manos de Schubert como es la extraordinaria Fantasía en Fa menor.
Hoy es el turno del Divertimento húngaro de Schubert.
Divertimento húngaro de Schubert
Hungría y Schubert estuvieron siempre ligados al ser el profesor de música de la familia de Johann Estreházy, la potente casa nobiliaria húngara, protectora de músicos como Haydn.
El Divertimento húngaro de Schubert fue escrito en el otoño de 1824, al regresar de un feliz verano pasado en Hungría, en el castillo de Zseliz.
Según una leyenda, Schubert habría escuchado este tema, una melodía popular húngara, en la cocina de la residencia del Conde Esterhazy.
El Divertimento húngaro en Sol menor, Op. 54, D. 818, consta de los siguientes movimientos:
Andante
Marsch: Andante con moto
Allegretto
En resumen, es una libre sucesión de ideas melódicas, un agradable paseo musical y una especie de rapsodia con un color local que, sin embargo, no está exento de pasajes con esos claroscuros tan propios de Schubert, y, si sentimos en él el deseo de cantar, de sonreír una y otra vez, a menudo percibimos un velo de melancolía, incluso un atisbo de angustia.
Vamos a escuchar la interpretación del Divertimento húngaro de Schubert a cargo de Vladimir y Vovka Ashkenazy. Es una grabación de 2015.